Descubrir que tu deudor ha entrado en concurso de acreedores cambia las reglas del juego. No significa necesariamente que vayas a perder el dinero, pero sí que el proceso de cobro se complica y que actuar bien — y a tiempo — marca la diferencia entre cobrar o no.
¿Qué es el concurso de acreedores?
Es el procedimiento judicial que se activa cuando una empresa no puede pagar sus deudas. Un administrador concursal asume el control o la supervisión del negocio, y todos los acreedores deben seguir un proceso específico para reclamar lo que se les debe. Las ejecuciones individuales quedan suspendidas: no puedes embargar por tu cuenta mientras dure el concurso.
Lo más importante: el plazo para comunicar tu crédito
Tienes aproximadamente un mes desde la publicación del concurso en el BOE para comunicar tus facturas al administrador concursal. No hacerlo en plazo puede suponer la pérdida del derecho a cobrar. Es el paso más crítico y el que más empresas descuidan por desconocimiento.
¿Cobraré algo?
Depende de varios factores: la masa activa del concursado, la clasificación de tu crédito y el resultado del procedimiento. Las facturas comerciales ordinarias entre empresas suelen clasificarse como créditos ordinarios, lo que significa que cobran después de los créditos privilegiados. No siempre se cobra el 100%, pero una gestión correcta maximiza las posibilidades.
¿Qué debes hacer ahora?
- Localiza la publicación del concurso en el BOE y anota la fecha.
- Reúne toda la documentación: facturas, contratos, albaranes.
- Comunica tu crédito dentro del plazo establecido.
- Haz seguimiento del procedimiento.
Si no estás familiarizado con el proceso concursal, delegar la gestión en un especialista es la decisión más inteligente. Los errores en esta fase son difíciles de subsanar.
En GESCODEM gestionamos expedientes en situación concursal y te acompañamos para que no pierdas tu oportunidad de cobro. Contáctanos en cuanto tengas noticia del concurso.